¿Lesión? – No te hagas el macho

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¿Alguna vez les ha pasado que, en un día cualquiera de entrenamiento, sienten un dolorcito en alguna parte del cuerpo y no le hacen caso porque piensan “bah, en cualquier momento se va”? ¿Ese tipo de dolorcito tan pero tan minúsculo que pasa caleta y por eso le metemos el #NopainNogain?

Toda persona que viene haciendo deportes por algún tiempo sabe de lo que hablo y sabe en qué termina la historia por no hacerle caso a ese dolorcito minúsculo. Exacto, las famosas lesiones… las famosas y paralizantes, lesiones.

Hace poco me pasó exactamente eso practicando Crossfit: todo empezó con un ligero dolor en la zona lumbar, al cual no le hice caso y seguí entrenando intenso como siempre y, siendo tan competitiva como soy, la idea de entrenar por debajo de mi 100% era inconcebible porque siempre espero de mí misma un alto performance en lo que hago (estúpida, mi competitividad, ¡idiota!)

Así me la pase más de una semana hasta que un día me agaché a jugar con mi perro y no pude volver a pararme más. Me quedé en posición de sentadilla esperando que un alma caritativa pasara por mi costado y me ayudara a pararme #AyúdamePe

¿Cuáles fueron las consecuencias de esta terquedad? Más de S/.300 en terapias de rehabilitación, perdí como 4 kilos de golpe, el estrés del día a día empeoró y, claro está, más de un mes sin hacer deporte.

La zona lumbar está ubicada en la parte baja de la espalda

Todo esto por no hacerle caso a ese dolorcito que empezó como jugando, por no prestarle atención como debí. ¿Valió la pena? ¡NI FREGANDO!

Para toda esa gente que es competitiva como yo y que decimos “aguanta el dolor como los machos” les digo: ¡déjense de pelotudeces y escuchen a su cuerpo cuando les dice que algo anda mal!

Esta es la cara que pones cuando los masajes que te hacen NO son para relajar, sino para rehabilitar (Ouch!)

Además, se deben de tener en cuenta ciertas precauciones al momento de entrenar, justamente para evitar lesionarse. Algunas básicas son:

  1. ¡Cuida tu postura! – Esto es básico y aplica para todo tipo de deportes. El truco no está en cuánto peso levantas, en cuánto duras trotando… el truco está en que lo que hagas, lo hagas bien.
  2. Si cargas mucho peso en entrenamiento de piernas, usa cinturones para levantar peso o, también, véndate las rodillas para amortiguar el impacto.
  3. Si ya tienes una lesión previa, incrementa la intensidad de tu entrenamiento de a pocos. El hecho que ya no duela NO significa que ya estás curado.
  4. Aunque no lo crean, la alimentación influye mucho. Si vas a entrenar no has comido bien y balanceado, lo más probable es que no puedas rendir como siempre, pierdas la buena postura por agotamiento y, en consecuencia, te lesionas.

Todo es una cadena que se tiene que tomar en cuenta en todo momento. Sé una persona cuidadosa, un atleta consciente porque, recuerda, el peor enemigo del deportista es la lesión.

¡Hasta la próxima!

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Administradora de profesión, Marketera por trabajo y Fitness por pasión: promotora de vida activa y de la buena comida saludable. Creo firmemente en que el Fitness se puede llevar de forma flexible: he aprendido que darse gustos no significa ser “menos saludable”. Todo es cuestión de balance.

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